Fundación Espacio Abierto: Ante la violación de los Derechos Humanos

Lo que para los venezolanos era una realidad cotidiana, a pesar de la permanente y brutal manipulación mediática del gobierno, ya resulta inocultable ante los ojos del mundo. En el país, desde hace muchos años, la violación de los derechos humanos, es un hecho frecuente. La Constitución Nacional, y  todos los derechos ciudadanos que allí están establecidos, son violados como parte de una política destinada a imponer una dictadura y a cancelar la democracia. La represión, la persecución a la disidencia, el uso salvaje de la fuerza pública, y la generación de violencia con los llamados “colectivos”, son parte de una estrategia de poder copiada al calco de la Cuba comunista. La elaboración de listas de ciudadanos destinados a convertirlos en parias en su propia tierra, en “enemigos del pueblo”,  la desaparición forzada de personas, la detención arbitraria, la prisión sin garantías de ningún tipo, todo esto define a un régimen que actúa delincuencialmente.

Los sucesos originados el 1 de abril por una ciudadanía que no permitió el hachazo a la democracia que pretendían las sentencias del TSJ, números 155 y 156, fue acentuando la violencia del régimen cuyos niveles represivos alarmaron al mundo. Más de 120 muertos, más de 2.000 heridos, una ola de miles de detenciones arbitrarias, secuestro y prisión de ciudadanos a quienes no solo no se le respetan sus derechos, sino que son desaparecidos por horas y como en el caso del General Baduel, por más de un mes, sin ofrecer información alguna. Ciudadanos que teniendo boletas de excarcelación, son mantenidos presos. Autoridades militares juzgando a los civiles, diputados y alcaldes detenidos arbitrariamente, todo gracias un contubernio de instituciones que hicieron dejación de sus atribuciones para incorporarse al beneficio de una gestión corrupta  del poder. Uno de esos tantos presos, es Roberto Picón, un ingeniero electrónico, quien es asesor de la MUD en materia electoral, y a quien no se le conoce antecedente alguno, salvo el de estudiar y formarse. Ha sido acusado de Traición a la patria y otra serie de delitos delirantes, que solo ponen de manifiesto la absoluta indefensión ciudadana frente a un régimen que utiliza todos los poderes para silenciar la disidencia. El informe de finales de agosto de la ACNUDH, y los señalamientos hechos en el 36 período de sesiones de la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU, el pasado 11 de setiembre por su presidente, Zeid Ra´ad Al Hussein, hacen ver la extrema gravedad de este asunto. El informe señala que “no se trata simplemente de actos ilegales o insubordinados de funcionarios aislados”. Destaca un conjunto de violaciones a los derechos humanos por parte de “fuerzas de seguridad y colectivos”. Pidió el Presidente de la citada comisión una investigación sobre posibles “crímenes contra la humanidad” cometidos por el gobierno venezolano. En todo el país aparecen denuncias sobre torturas, ha habido denuncias de violaciones sexuales, de robos y destrozos a bienes por parte de las “autoridades”, configurando en general un cuadro extremadamente patético sobre un régimen que habla en nombre del humanismo. En el país hay una acumulación de presos políticos, desde hace mucho tiempo, el finado presidente se reía con sus propias humoradas, y una de ellas era la de que “En Venezuela no hay presos políticos, lo que hay son políticos presos”. Vaya manera de confesar el irrespeto a la legalidad. La Fundación Espacio Abierto, quiere solidarizarse con los venezolanos que hoy son víctimas de prisión, secuestro, persecución, represión, por razones políticas, y quiere destacar su firme compromiso con la democracia, el respeto a los derechos humanos, la Constitución y el estado de derecho. La Fundación quiere hacer un reconocimiento a las diversas organizaciones, ONG, e individualidades, que han asumido con tesón la defensa legal y las denuncias de los cientos de venezolanos que están presos. Ellos son también un magnífico ejemplo de que el país cuenta con venezolanos capaces de contribuir positivamente en el proceso de reconstrucción del país que habremos de emprender todos.