La Fundación Espacio Abierto y el 15 de octubre

La  crisis sistémica que afecta al país, verdadera tormenta perfecta, continúa su profundización sembrando pobreza, hambre e inseguridad entre los venezolanos y el Gobierno insiste en aplicar la misma receta que trajo esta tragedia. La política oficial es criminal, para ellos gobernar solo tiene como fin el continuismo.

La necesidad de sacar del poder a quienes lo detentan está más que justificada, es un asunto de vida o muerte para los venezolanos. La sustitución de los actuales  gobernantes ha demostrado ser un asunto difícil y complejo porque han construido una trama de poder sumamente poderosa apalancada en el secuestro del Estado, en la confluencia contra natura de  gobernantes y sectores al margen de la legalidad con el apoyo del alto mando de la FAN. Trama contraria a la voluntad mayoritaria de la sociedad. Es por ello que no titubearon en desconocer la Constitución, destruir la democracia e implantar una dictadura. Lo ocurrido desde las elecciones parlamentarias del 2015 – las últimas libres justas y democráticas celebradas – hasta el presente dan fe de ello.

En definitiva, estamos en presencia de una mayoría ciudadana favorable al cambio enfrentada a una minoría enquistada en el poder decida a todo con tal de imponer sus designios.

La complejidad y las dificultades de la lucha por el cambio obligan a la mayoría democrática y a su dirigencia a asumir una actitud unitaria, realista, pragmática como lo demandan las circunstancias. Se ha avanzado mucho, pero no lo suficiente. Las fuerzas democráticas deben salirse de la falsa dicotomía entre  presión  y diálogo y  negociación. Lo conveniente es disponerse sin complejos a jugar en los variados escenarios en los cuales se da la confrontación con el Madurato.

El cambio solo será posible mediante la combinación de la presión nacional e internacional así como votando cada vez que las circunstancias y las condiciones lo aconsejen y permitan.

El régimen experimenta un serio deterioro por su incapacidad para mitigar o resolver la crisis y porque el írrito proceso constituyente es un fracaso que terminó de licuar su legitimidad y ensanchó de forma dramática su aislamiento nacional e internacional, en tal situación se ha visto obligado a convocar – con todas las triquiñuelas y picardías del caso – las constitucionalmente pendientes elecciones de gobernadores y tratar de revivir el diálogo. Ambas operaciones políticas buscan ganar tiempo, un lavado de rostro, crearle problemas a una unidad opositora y provocar una eventual abstención opositora que le permita reducir los costos asociados a un proceso electoral en situación de minoría política y amplio rechazo nacional.

Las  fuerzas políticas agrupadas en la MUD han decidido participar en los comicios regionales,  por ello inscribieron precandidatos  y realizaron las primarias para seleccionar los abanderados de la unidad.

Espacio Abierto convoca a votar el domingo 15 de octubre por los candidatos de la MUD. Votar ese día es un acto de resistencia tan poderoso como habernos abstenido el 30 de julio.

Ganar el 15 de octubre no será fácil porque el oficialismo hará todo lo posible por evitarlo. Pero la movilización del pueblo, la eficiente organización electoral de la MUD y los ojos del mundo  pueden disuadir el régimen de cometer abusos el día de las elecciones.

Hay muchos argumentos que aconsejan la concurrencia masiva de la ciudadanía a esos comicios. Los que siguen son algunos de los que compartimos:

1) El voto es el principal instrumento de poder que tiene un ciudadano, incluso para enfrentar una dictadura.

2) El oficialismo perderá cualquier consulta electoral que se presente tal y como lo expresan la voz de la calle y las mediciones de opinión.

3) La oposición ha exigido que se cumpla con el calendario electoral, por tanto sería un acto de incoherencia y una contradicción negarse a participar.

4) Las elecciones regionales son constitucionales y no se entendería la abstención opositora.

5) Se demostraría de nuevo con hechos objetivos que el Gobierno es rechazado por la mayoría determinante y que la sociedad quiere cambio.

6) Abstenerse es regalarle al régimen todas las gobernaciones y concederles gratuitamente legitimidad democrática.

7) Los comicios regionales son también plebiscitarias y una victoria contundente de las fuerzas democráticas acercarán el fin del Gobierno.

8) Una eventual y posible victoria opositora reforzará su capacidad negociadora.

9) Porque ganar es una forma de honrar a las víctimas de las muchas jornadas de resistencia por reconquistar el derecho al voto.

10) Es preferible a todo efecto que el lunes 16 de octubre amanezca bajo el signo de una victoria electoral democrática que con la victoria  del Gobierno. Volverán la fe y la esperanza de que es posible superar ésta tragedia y construir  un país mejor para todos.